Philadelphia - Jonathan Demme - 1993

18.06.2020

Philadelphia es un film de 1993 dirigido por Jonathan Demme y protagonizado por Tom Hanks y Denzel Washington.

Fue inspirada en el caso real del abogado Geoffrey Bowes, que en 1986, presentó una demanda a la División de Derechos Humanos del Estado de Nueva York argumentando que había sido despedido de su trabajo en el bufete de abogados Baker & McKenzie en Manhattan después de que unas marcas relacionadas al SIDA aparecieran en su cara.

En la película se cambian los nombres, pero no los hechos. El film narra los detalles de la vida del abogado Andrew Beckett (interpretado por Tom Hanks) y su caso contra Wyant, Wheeler, Hellerman, Tetlow & Brown, el bufete corporativo que lo emplea. 

En el film, se tratan asuntos de Derecho Laboral, Derechos Humanos, Derecho de la Salud y discriminación. Así, la demanda en torno a la que gira la trama se trata de un despido improcedente debido a la orientación sexual.

La lucha de Andrew Beckett, es una lucha en busca no sólo del reconocimiento de sus derechos, sino también en defensa de su honor y prestigio profesional, frente a los prejuicios sociales ante el SIDA, llamado peyorativamente en los años 80 "peste rosa", donde se asociaba esta enfermedad a la homosexualidad.

Finalmente llega a la oficina de Joe Miller (interpretado por Denzel Washington), un abogado con una mentalidad homofóbica, discriminatoria y con miedo a esa enfermedad misteriosa, que en un giro inesperado se hará cargo del caso junto a él.

Al principio, el caso parece perdido, ya que la firma que lo despidió, emplea tácticas muy agresivas para desprestigiar al protagonista. Además, conocedores del agravamiento de la enfermedad intentan dilatar el proceso todo lo posible, utilizando a sus mejores abogados y una inmensa fortuna contra Andrew.

Tras convertirse en un rotundo éxito en taquilla, la reconocieron como la película definitiva sobre el mundo del SIDA. Nunca antes un estudio en Hollywood se había atrevido con un tema tan temido como escabroso para una sociedad netamente conservadora como la estadounidense en los años 90.

El film, ayudó a entender mejor la trastienda del virus y la etapa final de la infección, el estigma alrededor y las parejas homosexuales que tuvieron que enfrentarse al brutal rechazo entonces.

Hanks se llevó el Oscar a Mejor Actor por su papel y pasó a ser algo más que el actor de comedia bobalicona de los 80 y los 90, como lo consideraban sus detractores. Además, la película significó el salto a Hollywood de Antonio Banderas. 

La película se convirtió en un instrumento idóneo para convencer a las masas americanas de que el sida no era una enfermedad que se contagiaba con un leve roce de mangas o por darse un beso en la mejilla a un portador del VIH.

Denzel Washington, declaró en 2019 "Es curioso lo poco que sabíamos entonces del tema, especialmente gente como el personaje que yo interpretaba, que le daba miedo darle la mano a un enfermo".