Civil Action - Steven Zaillian - 1998

27.06.2020

Civil Action (en España, Acción civil; en Hispanoamérica, Una acción civil) es una película dramática de 1998 dirigida por Steven Zaillian y con la actuación de John Travolta y Robert Duvall.

El caso se dio a conocer como "Anne Anderson, et al., v. Cryovac, Inc et al." siendo este el primer caso de alegación del acta 96 F.R.D 431 (denegación de la acusación a desestimar).

Esta película se centra en el libro homónimo de Jonathan Harr, el cual a su vez está basado en un hecho real sobre un caso judicial sobre contaminación del agua en los años 80, producida por el deshecho ilegal de desperdicios químicos en la localidad de Woburn, Massachusetts.

Narra la lucha de una pequeña firma de abogados, encabezada por Jan Schlichtmann (protagonizado por John Travolta), que llevan ante los tribunales a varias empresas cercanas a un río de Woburn de ser acusadas de arrojar productos extremadamente contaminantes (Disolvente, tricloroetileno y Silicona) que parecen estar relacionados con la muerte por leucemia y cáncer de algunos vecinos de la zona.

En el desarrollo, vemos el enfrentamiento entre los dos grandes despachos contratados por las empresas demandadas y el pequeño despacho de los demandantes.

Es especialmente significativo analizar cómo la estrategia de los grandes bufetes es dilatar el juicio todo lo posible, encarecer las pruebas y lograr el estrangulamiento financiero del despacho de Jan Schlichtmann para forzarle llegar a un acuerdo extraprocesal.

En esta trama podemos ver las dos visiones distintas del mundo que tienen los principales protagonistas.

El personaje de John Travolta, acostumbrado a pactar con las partes implicadas antes del juicio, deberá reformular su ética y sus rutinas de trabajo. Nos muestra lo costoso, tedioso y agotador que pueden llegar a ser los procesos civiles en los Estados Unidos.

Y del otro lado, tenemos uno de los mejores papeles de esta película, Jerome Facher (interpretado por Robert Duvall), un profesor de Harvard que defiende a una de las empresas implicadas. Un personaje soberbio, con un aire desinteresado, desordenado y disperso.

Facher, deja una excelente frase, cuando explica la idea de que pare él un "tribunal criminal es crimen y castigo, la idea de un tribunal civil y del derecho de daños personales, aunque a nadie le guste decirlo es el dinero, dinero por sufrimiento, dinero por muerte".

Toda la película es una lucha de poder, que muestra como las grandes firmas pueden presionar para hacer llegar a un desastre financiero a los pequeños despachos como el de Schilichtmann, y así forzar la aceptación de propuestas de acuerdo que apenas sirve para sufragar los gastos del proceso.

Es la típica historia de David contra Goliat.

El abogado Schilichtmann deja una frase muy interesante en el film, refiriéndose al rol del abogado:

"El abogado de un demandante no debe involucrarse nunca con el dolor de su cliente si lo hace, le causa un perjuicio tan grande que debería quitarle la licencia de abogado, le enturbia el criterio, y eso es tan útil para su cliente como un médico que se espanta al ver la sangre".

Las críticas a la película fueron en general positivas: la página web, de crítica cinematográfica, Rotten Tomatoes calificó la película con un 60% de nota ante el consenso de los críticos al definirla de "inteligente y nada convencional".

Robert Duvall fue nominado al Óscar como mejor actor.