¿Privatización y explotación de la Luna? La nueva Orden Ejecutiva firmada por Trump.

10.04.2020

(Mundo) En plena crisis mundial por la pandemia de coronavirus, el presidente de los Estados Unidos ha firmado una orden ejecutiva que representa un paso definitivo para la privatización del espacio exterior.

Donald Trump que, al poco tiempo de llegar a la presidencia de los Estados Unidos, decidió abandonar el Acuerdo de París, que rige la política climática mundial, ahora ha vuelto a mostrar su poco interés en los consensos globales y los tratados firmados. Ya que, hoy se posiciona en contra del conocido como Tratado de la Luna, un pacto firmado en 1979, que establece la jurisdicción de todos los cuerpos celestes a la comunidad internacional en su conjunto.

El derecho espacial es una nueva rama jurídica, también denominada por algunos autores como derecho astronáutico, derecho interastral, derecho sideral, derecho interplanetario, derecho cosmonáutico y derecho extraterrestre, entre otras. Esta nueva rama engloba todas las leyes nacionales e internacionales que controlan las actividades en el espacio exterior. Actualmente el derecho espacial se encuentra regulado por la Oficina de Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Exterior (UNOOSA).

Ante este acto, la agencia espacial de Rusia Roscosmos, criticó con dureza esta medida que califica de «intento de expropiar el espacio». Asimismo, en tono asertivo, el vicedirector general de Roscosmos agregó «La historia ya conoce ejemplos cuando un país comenzó a invadir territorios en aras de sus propios intereses, y todos recuerdan en qué terminaron». Y añade que «Los intentos de expropiar el espacio cósmico y los planes agresivos de apropiarse de los territorios de otros planetas difícilmente puede alentar a los países a cooperar de manera fructífera», todo esto en una nota publicada en la página web de la agencia espacial.

Según el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, los planes de Trump para explotar la Luna requieren una evaluación jurídica y cualquier intento de "privatizar" el espacio exterior es inaceptable.

Por su lado, Trump justifica esta medida porque «la incertidumbre con respecto al derecho a recuperar y usar los recursos espaciales, incluida la extensión del derecho a la recuperación comercial y el uso de los recursos lunares ha desanimado a algunas entidades comerciales a participar en esta empresa», como indica el documento emitido por la Casa Blanca. Y hace énfasis en que «El espacio exterior es un dominio legal y físicamente único de la actividad humana, y Estados Unidos no lo ve como un bien común global».

El gran interés tras esta medida reside en que, el espacio exterior representa una fuente inagotable de recursos. Ya que, se pueden encontrar materiales poco comunes en la Tierra como el paladio, el platino o el litio. Aunque, el mayor interés está en el isótopo "HELIO3". En la Luna hay grandes cantidades de este material que puede ayudar a crear la fusión nuclear estable, la solución para el problema energético de la civilización.

Como indicábamos anteriormente, existe un tratado internacional que ha sido firmado y ratificado por 18 países a nivel mundial. Este acuerdo, el cual se conoce como Acuerdo que Gobierna las Actividades de los Estados en la Luna y otros Cuerpos Celestes (o Tratado de la Luna), y que fue creado en 1979, explica básicamente qué se puede y qué no se puede hacer en cuerpos como la Luna y el resto de los planetas.

Dentro de este tratado internacional, se encuentran reglas como la prohibición de usar la Luna y el resto de cuerpos celestes para usos militares y se prohíbe, incluso, el uso de cuerpos celestes sin la aprobación o el beneficio del resto de miembros. Además, el documento, no permite la alteración del medio natural de los cuerpos celestes ni su contaminación, entre otras muchas restricciones.

Según palabras del presidente de EE.UU, el Tratado de la Luna de 1979 «ni siquiera es un instrumento efectivo o necesario para guiar a los estados nacionales con respecto a la promoción de la participación comercial en la exploración a largo plazo».