¿Cómo se protege la marca de un movimiento social? Caso Greta Thunberg

27.03.2020

(Mundo) Hoy traemos un noticia publicada en el periódico digital Expansión.com sobre como se protege la marca de un movimiento social, analizando el caso de "Yes We Can" y Greta Thunberg. 

Fuente: texto de V. Moreno para expansion.com 

Ciertos levantamientos ciudadanos o sus consignas se convierten en frases asociadas a una época. Muchos particulares o empresas intentan apropiarse de estos lemas, registrándolos antes de que lo hagan sus creadores.

Hablar de activismo climático sin mencionar a Greta Thunberg es, ahora mismo, algo impensable. Ella se ha convertido en la abanderada de un movimiento global que, sin embargo, no siempre se está utilizando de una manera adecuada. Por esa razón, la adolescente sueca ha anunciado que ha solicitado el registro como marca comercial tanto de su propio nombre como de Friday For Future, Skolstrejk För Klimatet (Juventud por el Clima).

Aunque muchas voces se han apresurado a criticar esta operación, las razones van más allá del lucro. Según explican desde Isern Patentes y Marcas, Thunberg está reaccionando frente a solicitudes previas de registro de terceros -tanto en España como en la Unión Europea- sobre dichas marcas y únicamente pretende proteger el movimiento y sus actividades.

En definitiva, la activista no quiere que estos nombres se utilicen sin aprobación ni que se usen con fines individuales o comerciales y sólo está replicando esta medida de defensa, como ya han hecho ciertas celebridades u ONG como Médicos Sin Fronteras MSF, la Fundación Vicente Ferrer, Cáritas o Intermon Oxfam.

Consecuencia

"En general, las personas que se hacen famosas a nivel internacional como Greta Thunberg están centradas en el movimiento en el que participan. El interés por registrar marcas parece que surge después, como consecuencia de la repercusión global y, puede que, como ha ocurrido en este caso, como consecuencia de que terceros soliciten la inscripción del signo que les afecta. Piden el registro con una intención más proteccionista que lucrativa", explica Carmen Urrea, técnico de marcas de Isern.

La especialista está convencida de que la activista no tendrá ningún problema en que se las otorguen y en ganar todas las oposiciones a los registros previos que se han realizado en países como Italia, Alemania, Austria, España, así como en la Unión Europea.

Ante esta situación, y a modo de recomendación, Urrea afirma que lo mejor para Greta Thunberg sería registrar una marca de la Unión Europea y, además, extenderla a otros países donde la repercusión haya sido -o pueda ser- tan grande como la que ha tenido en Europa, como, por ejemplo, en países occidentales o estados donde el cambio climático sea una cuestión de interés general.

Todo esto, "se puede hacer a través de una solicitud de marca internacional en aquellos países que sean miembros del Sistema de Madrid -acuerdo que permite que con una sola petición se puede requerir protección en hasta 122 estados-, y, en aquellos que no lo sean, se podría registrar una marca nacional", concluye Urrea.

CASOS MUY SONADOS

  • Al ritmo del 'Yes We Can'. Greta Thunberg ha tenido que registrar los lemas de su movimiento para protegerlos del mal uso. Sin embargo, el equipo electoral de Barack Obama se las tuvo que ver con una demanda por usurpar el eslogan 'Yes We Can', utilizado antes por el Centro Nacional de Conservas y Preservación de Alimentos en el Hogar (National Center for Home Food Preservation and Canning).
  • Un partido políticocontra el fútbol. El actual socio de gobierno del Partido Socialista tuvo un 'encontronazo' marcario cuando se presentó como formación política. Podemos solicitó inscribir su marca, pero se encontró con que Mediaset España -anteriormente Cuatro Televisión- había inscrito previamente el eslogan '¡Podemos!' para la Eurocopa 2008. Ante esta situación, el grupo televisivo se opuso al registro del partido político. Al final, la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) decidió que coexistieran ambas teniendo en cuenta que la cadena de televisión la utilizaba relacionándola con las retransmisiones de partidos de fútbol y competiciones internacionales (Eurocopa o Mundial) y quedaba claramente identificada, y la otra era usada por un partido político.
  • De 'lapsus' a expresión nacional. La difunta política Rita Barberá 'incendió' las Fallas de 2015 cuando, durante su discurso inaugural en las festividades, utilizó la palabra 'caloret' para referirse al calor de las llamas. Este desafortunado 'lapsus' de la alcaldesa corrió como la pólvora en las redes sociales y rápidamente se convirtió en una expresión jocosa a nivel nacional. Estas palabras las aprovecharon desde el Partido Popular -lucieron chapas con la leyenda 'I love el caloret faller'-, hasta empresas y particulares que registraron el lema como marca. Cuatro de ellas, que pidieron inscribir el signo 'El Caloret', fueron concedidas en el verano de 2015 y la última -'Caloret'- fue solicitada en 2017 para la clase 30 (café, té, cacao). El fallecimiento de Barberá hizo que desaparecieran los posibles conflictos por su autoría.
  • A raíz de un evento ciudadano. El movimiento de los indignados o el 15M, en mayo de 2011, también provocó la petición de marcas relacionadas directamente con este acto de 'rebelión' ciudadana. Por un lado, un particular de Madrid solicitó '15 M INDIGNADOS' para la clase 25 de la clasificación de Niza, que corresponde al sector del vestido, calzado y sombrerería. También se pidió '15 M INDIGNAD@ N00015'. En este caso fue una bodega, que la inscribió para la clase 33 -vinos-. Ambas solicitudes se hicieron en junio de 2011, tratando de aprovechar el tirón del movimiento. Sin embargo, en este caso, al tratarse de un 'alzamiento' social espontáneo y coral, no se hizo ninguna petición para proteger este signo como marca, impidiendo así que alguien se pudieran oponer a los registros.
  • Pugna por el nombre en unas elecciones. El colectivo Guanyem, que pretendía presentarse a las elecciones bajo el nombre Guanyem València y Guanyem Barcelona, se encontró con una mala sorpresa cuando fue a registrar su nombre. La formación política vio que la solicitud de inscripción ya la había hecho otra persona, en este caso, Luis Salom, asesor municipal del Partido Popular. Éste ofreció que pudieran usar y quedarse con las marcas a cambio de una donación de 10.000 euros a la organización benéfica católica Sant Joan de Déu. Desde Guanyem indicaron que ésta había sido una "penosa maniobra dirigida a obstaculizar la presentación de plataformas ciudadanas". Ante las dificultades legales para conseguir a tiempo su marca, el colectivo optó por el nombre de Barcelona en Comú y València en Comú.

Fuente: texto de V. Moreno para expansion.com